lunes, 1 de enero de 2018

Cronología de un triunfador

Habían transcurrido 32 años desde la obtención del último título juvenil de béisbol nacional en el año 1985. Era un grupo de muchachos, a quien no se le daba la mínima oportunidad de alzar la copa, pues pese a su referencia reciente, de lograr un segundo lugar en la Sub-15, a juicio de expertos, no se le había dado el seguimiento, tampoco contaban con un torneo local de desarrollo, que les permitiera ponerse a tono, para un evento de tal envergadura.

Su director, un ganador, quien desde niño supo reconocer, que si no luchas contra la injusticia, pobreza y otros males sociales; la vida te succiona. Su nombre Hipolito Ortiz, uno de los mejores toleteros que ha dado esta patria chica. De ascendencia costeña, y quien inició su exitosa carrera, cuando residiendo junto a sus padres y hermanos en el edificio que alberga la carcel Nva. Esperanza (cool storage), no desperdiciaba el tiempo para cruzar al cuadro del estadio Jaime Vélez, a emular a su tío (Macabi) y sus hermanos mayores Sabino y Abelardo Ortiz, quienes ya habían vestido la camiseta de los Beep Beep.

Por el año 1987, había  pasado de vivir en el siniestrado edificio donde operaba el famoso “Chichemito”, a un albergue, donde no existían las mejores condiciones para el desarrollo de  un muchacho de capacidad atlética y profundo coraje, a quien conocemos como Chelin, y quien hoy vuelve a asumir la responsabilidad como piloto de los Correcaminos de Colon, y quien pretende emular la sin igual campaña del 2017, donde se mantuvo durante todo el campeonato en el segundo lugar.

Pese a su eliminación en semifinales ante Panama Este el torneo pasado, este año asume el reto, nada diferente a los retos de niñez; pues sabe cómo luchar contra las adversidades, contra los pronósticos, contra traiciones, a mi juicio, la mayor plusvalía con que puedan contar sus dirigidos. El saber, que no importan las diferencias, ni ventajas de otras provincias; donde los muchachos tienen mayor fortaleza física y oportunidades, sino el pundonor en el campo de juego.

Luego de un largo periodo de entrenamiento, donde Ortiz y su cuerpo técnico le ha inculcado los fundamentos del juego, podemos coincidir en que no es un equipo de los grandes batazos, pues hay exclusiones a la que no nos referiremos en este envío; sin embargo, este equipo, puedo garantizarlo, sabe jugar y lo más importante correr, cualidad que para esta categoría, es esencial.

Yo lo he dirigido a él, el igual me ha dirigido a mi; y si hay un técnico se las conoce todas, ese es Ortiz. Igual se mantiene actualizado, pues ha formado parte del cuerpo técnico de las últimas selecciones nacionales, junto a Carlos Maldonado y otros, arrojando excelentes resultados para el país.

Si fuese presidente de Liga, lo enviaría junto a otros técnicos a seminarios de actualización tanto en los Estados Unidos, como en el Caribe, además se lo merecen, en un béisbol, donde la mayoría de los recursos lo usan en el pago de salarios. Mientras esto se da, seguro los contrarios tendrán una gran incógnita, cual es, como enfrentar a un zorro de la pelota.

Al igual que Alex Zapata (director de la mayor), tanto uno como el otro, podrían dirigir cualquier novena en el pais, como a nivel mundial; pues conocen el lenguaje del deporte de mis amores, y que principalmente mi madre Concha, me alentó cada vez que entre a un cuadro de béisbol. Por lo que desde el escenario ya habitual, sigo apostando al talento de a quien considero mi amigo.

Dios es fiel, y se manifestará en la misión.

Miguel Ángel Rodríguez
Ex seleccionado y ex gerente de los Correcaminos.

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