jueves, 30 de junio de 2016

Liebres o Tortugas, conoces alguna?

Ni idea cuantas ganas tengo de dedicar líneas a logros de nuestras autoridades electas y designadas. Igual y contrario a mis ideales, darle Like (para que digan soy rareza), a las pendejadas que publican a diario, donde no muestran otra cosa que su marcada incapacidad, y falta de compromiso con las grandes mayorías. 
Esto tiene un precio, y estoy dispuesto a seguir pagándolo, pues nada bueno pueden decir, de quien les enrostra sus marcadas limitaciones, sus actos contrarios a la ley. 
Lo contrario, periodistas, comunicadores, comentaristas y leguleyos, al servicio de la ineptitud; quienes no desaprovechan la ocasión para desacreditar a quienes asumimos el rol. A esos los políticos le dan partidas, botellas y recursos de juntas comunales y actos de corrupción, pues es su MODUS VIVENDI.
Por lo que, quienes catalogan de tortuguismo al gobierno actual, y hasta eso respeto, sin duda alguna alguna son responsables del adjetivo, y en esa categorizacion; pues al examinar el desempeño de Alcaldes, Diputados, representantes y directores de entidades, de improductividad, de veras se le aplica el mote.
De esos, los hay en todos los partidos, comparte o no amigo lector? 
Pues es de conocimiento público, que estos reciben millones en subsidios, partidas y la influencia propia del ejercicio público, donde pueden coadyuvar en las tareas de auxilio social. En este aparte, hago una especie de excepción, pues los productivos son pocos, pero los hay, existen.
Si esto es así, estamos entonces ante la presencia de Liebres y Tortugas, conoces alguna? 

jueves, 23 de junio de 2016

Artículo del catedrático universitario Prof.Jorge Luis Macías Fonseca

                               Ruín,  canalla y  asquerosa campaña universitaria

                                                              Prof. Jorge Luis Macías Fonseca

                                                               Docente Universitario

                                                               Jorge101@cwpanama.net

 

Toda campaña dirigida al logro  del poder debe estar signada por una serie de atributos que le den toda la seriedad y legitimidad. Cuando se trata de la institución universitaria la obligación  de ser ejemplo de civismo es lo fundamental y lo incuestionable.

Se espera que en la institución en donde se forja el conocimiento y de donde deben emerger los hombres y mujeres que han de dirigir el país, las elecciones constituyan el vehículo para fortalecerla y para darle al país una verdadera universidad comprometida con la sociedad nacional. 

Es impensable que la chabacanería, la estulticia, la injuria, la bajeza, la ruindad emerjan como los elementos a ponderar en la campaña  universitaria. Hemos llegado al nivel de escándalo y ello debe preocupar al país, porque pudiéramos estar perdiendo  a la más noble institución de la educación panameña.

En Colón ya se tocó fondo. Ha quedado en evidencia que al Centro Regional Universitario de Colón le va a costar-después de las elecciones- plantearse como una posibilidad real de redención de una sociedad en crisis que merece recibir las respuestas de la educación superior colonense.

Las pasiones se han desbordados con saldos impredecibles. Bajo un seudónimo en las redes sociales, aparecen calumniosos e injuriosos planteamientos dirigidos fundamentalmente a un candidato a Rector a quien vinculan con acciones delictivas y quien aparece con el color rojo en los labios simulando estar pintados y a otro lo acusan de corrupto. E igualmente  duros y comprometedores señalamientos a unos candidatos a Director y Subdirector del Centro Regional Universitario de Colón. Acusaciones infundadas calificadas de pedofilia, perversión, homosexualismo, lesbianismo, relaciones incestuosas, estrechos vínculos con Manuel Antonio Noriega y hasta responsabilidad en la muerte del padre Héctor Gallegos, así como la categorización de homosexuales de estudiantes y profesores a todos lo que simpatizan con determinada candidaturas , amén de la descripción de supuestas violaciones carnales a una serie de personas incluyendo administrativos, dicen del bochornoso escenario a donde se ha llevado el torneo electoral en el Centro Universitario de Colón. Ya antes por baños y edificios del CRU de Colón, se colocaron hojas anónimas con señalamientos contra el honor de un candidato a Director e incluso se mencionaba a una diputada de la república. Esto fue puesto en conocimiento de las altas autoridades universitarias.

En presencia del Presidente y miembros del Organismo electoral dejamos constancia de la necesidad de la suscripción de un acuerdo ético electoral, lo cual fue prácticamente objetado por el Director del CRU de Colón, candidato a la reelección.

Y es que la autoría de los canallas ataques , como es de dominio público,  tienen nombres y apellidos.

Es una lástima que se hayan mutado, al menos en Colón,  las ideas por la chocantería, chabacanería y la maleantería, pero peor aún si esas prácticas no son condenadas sino aupadas, al final pierde la institución y no el funcionario ni el candidato. No podemos pedir mañana respeto a la institución si desde adentro promovemos el irrespeto. No podemos ser alternativa de nada, si de suyono nos estamos proponiendo para ello.

Debo confesar que en más de tres décadas de ser parte del  CRU de Colón, jamás habíamos asistido a una elección en donde se llegara a los más bajos niveles de descalificación y menos de indignidad. Nunca vi tanta podredumbre, tanta saña, y tanto ensañamiento en contra de un candidato. Pero cuando se acude a prácticas nada edificantes hay que tener claridad que el temor-por algo- se apodera de aquellos que cobardemente prefieren la sombra del anonimato que la luz de la claridad. En esas actitudes no hay valentía ni decoro.