miércoles, 17 de febrero de 2016

El primero de los aspavientos


Por eso la gente se crea ideas erróneas de los políticos. No cumplen su palabra, traicionan, pues solo llegan a los cargos para hacerse de dinero fácil en favor de su estructura y los suyos.
Forman cofradías, hacen alianzas con periodistas, y estos a su vez le venden, que contratando otros pueden manipular la opinión pública. 
Como muestra de lo anterior,  el representante Luis Díaz de Buena Vista, en un despliegue de insensatez, escudado en la sobra de uno de los varios jóvenes que son usados en Colon, para acaparar poder mediático, promueve una serie de ataques de índole personal, en contra del diputado suplente Mitre, acción derivada de su escasa iniciativa para desarrollar el corregimiento de Buena Vista, y que da al traste, con quienes votaron en ese corregimiento por el, y donde surgen voces de clamor, por qué vuelva su antecesor. 
Esa es la clase política, salvo raras excepciones, que encontramos en el Municipio de Colón, el mismo que en el presupuesto actual, aumento las famosas dietas, y que muchas terminan en las cajas registradoras de los supermercados en favor de familias, a espaldas de comunidades que esperan con ansias, la estatura de estadista, y el correcto desempeño de sus políticos. 
Se trata de intereses, oscuros intereses, que se derivan de la gula de algunos, en saborear los beneficios de la «descentralización municipal» y donde ya tienen objetivos claros, de a quienes hay que neutralizar, para aglotonarse con los millones de nuestra más importante institución. Estrategia que resulta repetitiva, pues Ricardo Martinelli, las gestó, pero con funestos resultados, que llevaron a está sociedad a una miserable guerra fratricida, y múltiples procesados por actos contra la cosa pública.
Contratar a Guillermo González, del equipo de Delfia Cortez, para hacer alusión a aspectos de índole personal, no muestra otra cosa, que la carencia del activante, promotor de temores justificados, en que la decepción es tal en el distrito de Colon, que algunos hasta quieran adelantar las elecciones.
Hoy Luis Díaz, representante de corregimiento de Buena Vista, vuelve a retrotraernos a épocas que creímos ya se había superado. Para ese fin, cabe una sociedad, que les exija desempeño honesto, iniciativa, creatividad; pero sobre todo respeto a un pueblo y una familia, que por décadas ha sido sinónimo de respeto, y lo que ya notamos falta en el presente, honorabilidad.

Quien escribe,

Miguel Ángel Rodríguez 
Cedulado 3.89.1545